JOSEP Ma. CADENA
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Del llibro monográfico
JOSEP GUIXÀ 1980-1990 de Editorial Batik |
El aliento pictórico de
Josep Guixà
Josep Guixà es autodidacta como pintor,
pues nunca ha recibido cursos académicos y prácticamente no ha recibido ninguna
orientación profesional. Todo lo que sabe del arte de pintar le viene de su
tozuda voluntad por informarse en libros y del intercambio de ideas y opiniones
con personas tan interesadas como él en la práctica de
Nacido en Castellolí, pequeño municipio
de la comarca del Anoia, Josep Guixà consta como llegado al mundo el 28 de
febrero de 1944, aunque por tradición familiar sabe que fue el día después; el
año era bisiesto y a el le toco la suerte de nacer un 29 de febrero, aunque en
el momento de incluirle en el registro el funcionario que lo hizo le atribuiría
un día mas “para evitarle problemas”, según le diría a su padre. Y en cierta
manera quizá tenia razón, ya que los chiquillos no les conviene singularizarse
por hechos que maestros, compañeros de escuela y conocidos ven como extraños,
especialmente en una población tan reducida como Castellolí, que en la
actualidad tiene poco mas de cuatrocientos habitantes y solo a finales de siglo
supero un poco los setecientos.
La infancia de Josep Guixà seria la
normal de un chico de pueblo al que se le dan unos cursos de estudios primarios
porque, hijo único como era, estaba destinado a ayudar a su padreen su trabajo
de paleta y continuar dentro de un oficio que ya venia de generaciones
anteriores en su familia. La verdad es que él, ya desde pequeño, demostró una
especial predilección por el dibujo y por el color, pero eso seria interpretado
como que sentía inclinación por lo que veía en casa y de esta manera aprendería
mucho más rápido a realizar el trabajo que le mandasen. El mismo apellido
parecía predisponerlo porque, a pesar de ser deformación del germánico Witiza,
que nada tiene que ver con el yeso y sus derivados (“guix” significa yeso en
catalán), todo el mundo veía natural que se dedicara a las tareas de la
construcción y con el tiempo fuera también el paleta del pueblo: como en
realidad es, aunque de manera mas compleja y situado dentro de un mundo
empresarial que le permite desde hace años dejar que sean sus hijos los que
lleven el negocio de la construcción, mientras él se dedica primordialmente al
arte plástico. El trato constante de Joseph Guisa con los materiales de la
construcción -con todos, ya que la ubicación en un pequeño municipio no dejaba
ninguna posibilidad de especialización-le permitió experimentar con lo que
tenia más a mano; colas, pigmentos, polvo de mármol, látex y otros productos a
los que muchos pintores contemporáneos han llegado después de seguir el proceso
habitual en la enseñanza de la pintura al óleo.
La vocación artística le izo avanzar, sin
tan siquiera saberlo, por el camino paralelo al de las nuevas tendencias en el
uso de substancias pictóricas que para
muchos eran novedad y para él representaban una substancial rebaja en unos
gastos, tolerados pero nada entendidos, para dar curso a su dedicación al
arte.Como los pinceles que conocía eran herramientas industriales demasiado
anchas y para él poco funcionales, Joseph Guisa se acostumbro a pintar con una
pequeña paleta , parecida a las que su oficio que había aprendido servían para rebosar paredes
y enjalbegar cementos. Esta herramienta tan singular es la que aun utiliza,
bien mirado, no es tan extraño. Hay pintores que, provenientes de otros oficios
industriales, utilizan espátulas con las que empastan rallan, axial como trapos
para barnizar con los que sitúan los colores sobre la tela y crean formas. En
su caso es la paleta y no hay nada que decir, ya que los resultados finales son
los que hay que juzgar.
A pesar de su aprendizaje artístico en
solitario, Josep Guixà no desaprovecho ninguna oportunidad para mantener
contactos con el guindo pictórico que le era accesible. Y como Castellolí era
prácticamente al lado de Igualada, cuidad en la que se encuentran su principal
mercado agrícola y comercial, allí fue para conectar con un pequeño grupo de
igualadinos interesados en la creación plástica y en sus actuales formas de
expresión. Después de años, Guixà a visitado con voluntad de estudio los
principales museos de Barcelona y Madrid en unos primeros viajes, ampliando
después a Paris, Londres, Roma,
Ámsterdam y Nueva York, pero aquellos primeros contactos con un grupo que. A
pesar de sus limitaciones ambientales, sentía una gran pasión por el arte,
siempre considerado muy provechosos
Seria Igualada donde su deseo de ser
pintor enraizaría de una manera que puede calificarse como natural, ya que en
su interior se afirma el propósito de continuar pasara lo que pasara, con la
particularidad de que nunca cambiaria su técnica matérica porque con ella se
sentía, hechas diversas pruebas, dentro de un campo amplísimo, prácticamente
inagotable, de expresión plástica. Tenia la convicción de que le costaría ser
entendido, y que posiblemente nadie le seguiría en su manera de pintar, ya que
esta vendría de las condiciones especiales que se daban en él, pero estaba
dispuesto a mantenerse en su personal línea, ampliando sus conocimientos para
hacerla compatible con las más diversas temáticas.
La materia condiciona y en todas las
actividades humanas siempre intenta que sea tan dúctil como el progreso técnico
haga posible, ya que de esta manera se desliza mejor la herramienta y los
trabajos- entre ellos los artísticos- avanzan superando las dificultades. Por
regla general. Los pintores desean los pigmentos de mas calidad y los pinceles
más suaves para que el espacio que
siempre hay entre el pensamiento y la acción sea lo mas corto posible. Es lo
que también quiere Joseph Guixà en su personal técnica, que ha llegado a
dominar de manera que le permita explicar sutilidades del paisaje, carnaciones
humanas y, como es natural, diversidad de aspectos que la erosión del tiempo ha ido creando con
algunos materiales de los que están hechos los edificios.
El primer premio en la Bienal de Arte
del F.C. Barcelona de 1987 le fue otorgado por un jurado-soy testimonio porque
yo, modestamente , era uno de los miembros que contribuyo en el veredicto- al
que intereso la manera que trataba el entonces desconocido Guixà el tema
escogido: la parte superior de la puerta principal del estadio de Montjuic de
Barcelona a pleno sol. El cemento pastado con gama de colores tenía el realismo
que iba mas allá de la representación de un detalle arquitectónico y llevaba a
pensar en el olimpismo en general y en las posibilidades de recuperación de una
cuidad que los entonces aún hipotéticos Juegos Olímpicos recuperaría gran parte
de su potencial.
La original y bien trabajada técnica
matérica de Josep Guixà presenta la
particularidad calidad que es positiva en sus planteamientos temáticos. Hasta
las piedras tienen vida y se expresan con voluntad de ofrecer las experiencias
que han ido guardando a lo largo del tiempo. Los materiales que utiliza le
permiten comunicar mejor porque conocen y los quiere desde su infancia. Ha
llegado a identificarse con sus propiedades y éstas le sirven para expresar todo
lo que humanamente experimenta, persona sensible que es, ha encontrado un medio
pictórico que, a pesar de su dureza formal, le permite abrirse plenamente al
arte.